El plan de Dios nunca ha sido pequeño. Desde el principio, Él ha estado atrayendo a personas de toda nación, idioma y trasfondo hacia un propósito unificado. Su visión no es solamente para la iglesia en su conjunto, sino también para cada individuo, con planes específicos, intencionales y diseñados con propósito.
Al igual que al encender un fuego, el proceso es importante. No puedes saltarte la etapa de encender la leña y esperar que la llama perdure. Abraham esperó años para ver cumplido su llamado, y David fue ungido mucho antes de sentarse en el trono.
La visión que Dios puso en tu corazón no está muerta, aunque parezca que se ha retrasado. Mantente conectado, permanece firme en el proceso y sigue avivando la llama.
God’s plan has never been small. From the very beginning, He has been drawing people from every nation, language, and background into one unified purpose. His vision is not just for the church as a whole but for every individual, with plans that are specific, intentional, and designed with purpose. Just like building a fire, the process matters. You cannot skip the kindling stage and expect a lasting flame. Abraham waited years to see his calling fulfilled, and David was anointed long before he ever sat on the throne. The vision God placed in your heart is not dead, even if it feels delayed. Stay connected, stay in the process, and keep fanning the flame.